La rehabilitación de fachadas en base a los tipos

Posted by on mar 25, 2015 in Sin categoría | No Comments
La rehabilitación de fachadas en base a los tipos

La rehabilitación de fachadas es clave. La fachada es la parte visible de todo edificio. Podemos distinguir entre la fachada principal, la más emblemática y la que se ve desde la misma calle, y la fachada posterior, la que suele dar al patio interior de manzana o a una calle secundaria.

La fachada principal suele tener un diseño mucho más cuidado, con soluciones especiales y materiales más nobles. No en balde es la imagen del edificio que se llevará el visitante. Por el contrario la fachada posterior suele presentar un diseño más simple, recurriendo a soluciones no tan elaboradas, pero sin que eso suponga una merma de calidad.

En ambos casos, son elementos que conforman la envolvente del edificio y, por tanto, son elementos expuestos a las inclemencias meteorológicas como consecuencia directa de su situación a la intemperie. Esta circunstancia hace que todos los materiales y sistemas que las componen estén sometidos a procesos de frío y calor, lluvia o sol, situaciones que provocan que, con el paso del tiempo, algunos de estos elementos empiecen a presentar algún tipo de deterioro.

Subsanar este deterioro normal por efecto del paso del tiempo es lo que se denomina mantenimiento de fachadas. Son intervenciones fácilmente programadas en el tiempo, de un coste contenido y, normalmente, de poco calado.

Cuando este deterioro no se ataja en el tiempo, suele evolucionar a patologías o lesiones de mayor importancia o gravedad. En estos casos hablaremos de rehabilitación de fachadas. Intervenciones de mayor calado y de costes más elevados.

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¿Qué factores influyen en la durabilidad de una fachada?

La durabilidad en una fachada depende de una serie de factores. Algunos de ellos son intrínsecos a la propia fachada, por el contrario, otros afectan de forma general a cualquier tipo de fachada. Estos factores los podemos resumir en:

• Materiales. Indudablemente los materiales empleados son determinantes de cara a valorar la durabilidad de una fachada. Hay materiales con una vida útil más larga que otros, otros presentan un envejecimiento más uniforme, otros requieren de menos mantenimiento… Por tanto, los materiales son una pieza clave en todo el rompecabezas de la rehabilitación de fachadas.

• Composición. Desde el diseño estético o la composición de la fachada pasando por la solución de encuentros especiales, hacen que este apartado juegue un papel importantísimo. En este apartado entran en juego también la adopción de unos sistemas de ejecución u otros que pueden decantar la balanza de la durabilidad, incidiendo de forma determinante en la decisión de la rehabilitación de fachadas.

• Climatología. El comportamiento de una fachada viene condicionado de forma clara por el clima donde se encuentre. No será el mismo si se trata de una zona con una pluviometría muy elevada o una zona seca. La evolución y las patologías con las que nos encontraremos son totalmente diferentes según sea el caso.

• Orientación. En un mismo edifico a cuatro vientos veremos claramente que cada fachada tendrá un comportamiento diferente en función de la orientación. La norte más húmeda, la sur más soleada, la oeste con el peor sol del día, la este la más agraciada. También influirá la incidencia de los vientos dominantes, factor que dependerá del lugar de forma clara.

• El entorno. No es lo mismo la fachada de un edifico dentro de una zona muy consolidada como es el caso de un casco urbano, que un edificio totalmente aislado. No es lo mismo una fachada en una vía principal con mucho tránsito que en una secundaria con poca circulación.

Tipos de fachadas según su acabado

Las fachadas de los edificios se pueden clasificar de muchas maneras. A continuación os proponemos una clasificación basada en los materiales de acabado final, obviando el sistema de ejecución utilizado o conceptos como la situación del aislamiento térmico.

Siguiendo el criterio del acabado de las fachadas tenemos los siguientes tipos:

1. Obra vista.
Son las fachadas de ladrillo visto. Son fachadas de bajo mantenimiento y alta durabilidad. La durabilidad del ladrillo depende de la calidad del mismo. La rehabilitación de fachadas de este tipo suele hacer incidencia en la sustitución de ladrillos deteriorados, garantizar la estanqueidad al agua exterior y la limpieza de suciedad acumulada.

2. Aplacados.
Son fachadas que presentan en su superficie un aplacado con piezas de muy diferente índole. Se puede recurrir a cerámicas, gres, piedra natural e incluso madera sintética. Son fachadas de un mantenimiento también bajo, aunque su durabilidad viene determinada por los sistemas de fijación y anclaje de los aplacados, independientemente que se traten de sistemas mecánicos o adhesivos.

3. Revestimientos continuos.
Son fachadas en las que el acabado final no presenta juntas. Los acabados son morteros de cal, morteros monocapa o revocos de mortero pintados posteriormente. La durabilidad es menor que en los otros casos, aunque admiten reparaciones puntuales.

4. De piedra.
Son el sistema más antiguo de ejecución de fachadas. La piedra utilizada depende de la zona. La durabilidad depende de la calidad de la piedra, aunque por lo general son de bajo mantenimiento y alta durabilidad.

Desde REFORMING esperamos que este artículo haya sido de vuestro interés y os sirva de cara a definir los parámetros ideales de cara a minimizar los costes futuros de la rehabilitación de fachadas.

rehabilitación de fachadas